Información general institucional
El Ayuntamiento de Adeje
Tras la conquista, se constituye el Cabildo de Tenerife, con sede en la Laguna, que entre sus funciones tiene el gobierno municipal de toda la isla. El primer alcalde de Adeje es nombrado por dicho Cabildo en 1538, que sigue nombrando los alcaldes hasta que en 1655 la villa de Adeje se convierte en señorío jurisdiccional, los alcaldes pasan a ser nombrados por el señor, hasta que en 1812 se constituye el primer Ayuntamiento Constitucional de la Villa de Adeje.
Las Cortes de Cádiz y la constitución de 1812, van a tener consecuencias políticas de gran importancia para los municipios y en concreto para la villa de Adeje, va a significar la creación de los primeros ayuntamientos independientes del señorío de la Casa fuerte, que tenía la potestad de nombrar a los alcaldes, con la abolición de los señoríos jurisdiccionales en 1811.
Adeje se va consolidando como municipio, destacando la etapa del Trienio Liberal. A partir de la Constitución de 1837, se establece que los ayuntamientos deben ser elegidos por el pueblo, aunque en la práctica van a ser únicamente un vínculo entre los vecinos y el poder central.
Durante el siglo XIX el Ayuntamiento de Adeje está condicionado por los cambios políticos. La corporación municipal era elegida por sufragio censitario, y los concejales electos nombraban al alcalde, exceptuando el periodo de la I República.
En la II República, el Ayuntamiento de Adeje es elegido por sufragio universal, igual, directo y secreto. A partir de 1939 con la irrupción del régimen franquista, los alcaldes de Adeje son nombrados y cesados por el ministerio de la Gobernación, concentran poderes, funciones y responsabilidades, todos los servicios y actuaciones municipales quedan bajo el control del Estado Nacional.
A partir de la Constitución de 1978, el gobierno y la administración del municipio de Adeje, corresponde a su ayuntamiento, siendo sus concejales elegidos por sufragio universal los que nombran al Alcalde.
Fachada Ayuntamiento de Adeje
Escudo heráldico

Descripción
Escudo medio partido y cortado. Primero, de gules, una añepa de oro puesta en barra acompañada de dos gánigos de lo mismo. Segundo, de gules, una torre de plata, mazonada y aclarada de sable. Tercero, de azur, un sol de oro naciente de ondas de plata y azur. En punta, una cinta de azur con el lema en plata "Histórica Villa". Al timbre, corona marquesal.
Aprobado por Orden de la Consejería de Presidencia de 24 de mayo de 1991 (BOC de 5 de junio). Modificado por Orden de la Consejería de Presidencia de 26 de septiembre de 2014 (BOC de 7 de octubre).
Bandera
El Ayuntamiento de Adeje usa de forma oficiosa una bandera con el escudo municipal en el centro.
Información histórica
Hay lugares cuya historia parece escrita en los archivos, y otros donde permanece también en el paisaje. Adeje pertenece a ambos. Entre barrancos profundos y un valle abierto al Atlántico, este territorio ha sido durante siglos espacio de encuentro entre culturas, rutas comerciales y proyectos humanos que han ido modelando la identidad del municipio.
Desde los antiguos asentamientos guanches hasta el desarrollo turístico contemporáneo, la historia de Adeje refleja, en pequeña escala, la propia evolución histórica de Tenerife: un territorio que ha sabido adaptarse a los cambios sin perder la memoria de su origen.
Etapa guanche: antes del siglo XV
Con anterioridad a la conquista de la isla, los historiadores coinciden en señalar la existencia de una organización política guanche que abarcaba todo el territorio insular y cuyo mencey o rey residía en Adeje. Según las fuentes históricas y las tradiciones orales, el mencey de toda la isla antes de su división en nueve menceyatos fue Tinerfe, conocido con el apelativo de Tinerfe el Grande.
Tras su muerte, el territorio de Tenerife quedó dividido entre sus descendientes, configurándose nueve reinos o menceyatos. El menceyato de Adeje, situado en el suroeste de la isla, constituyó uno de los asentamientos más importantes de la sociedad guanche, tanto por su posición territorial como por la organización de sus comunidades.
Conquista y colonización europeas: siglos XV y XVI
El proceso de conquista de Tenerife culminó en 1496 con la incorporación de la isla a la Corona de Castilla. El último mencey de Adeje, que tras su bautismo adoptó el nombre de Don Diego de Adeje, firmó la paz con los castellanos y es uno de los pocos gobernantes guanches de los que existe constancia documental de haber permanecido en la isla tras la conquista, recibiendo tierras y dejando descendencia en el territorio.
A partir de ese momento se inició el proceso de colonización europea, articulado a través de los repartimientos de tierras o datas concedidas por el Adelantado Alonso Fernández de Lugo. En torno al valle y al barranco del Infierno comenzaron a establecerse los primeros núcleos de población de origen europeo, configurándose progresivamente el asentamiento que daría lugar al actual casco histórico de la Villa de Adeje.
En el año 1560 se fundó la parroquia de Santa Úrsula, uno de los primeros centros religiosos del sur de Tenerife y núcleo organizador de la vida social del nuevo asentamiento.
Antiguo Régimen: siglos XVII y XVIII
Un acontecimiento fundamental en la evolución institucional de Adeje se produjo el 21 de noviembre de 1655, cuando Juan Bautista de Ponte y Pagés obtuvo del rey Felipe IV, mediante Real Cédula, la jurisdicción del lugar como señorío y el título de Villa.
Adeje pasó entonces a integrarse dentro del sistema señorial del Antiguo Régimen, quedando bajo la jurisdicción de los marqueses de Adeje, pertenecientes a la familia Ponte. Durante este periodo el valle mantuvo una economía fundamentalmente agrícola, destacando la producción cerealista y la presencia de uno de los ingenios azucareros más importantes de la isla.
El cronista tinerfeño José de Viera y Clavijo describe Adeje en el siglo XVIII con estas palabras:
Adeje está en un terreno de temperamento apacible, más cálido que frío, cuya campiña, poblada de mieses o de cañas dulces y regada de buenas aguas, goza de bellas vistas al mar. Descúbrese mucho horizonte, y en él las islas de La Palma, Hierro y Gomera.
Esta descripción refleja la importancia agrícola del valle de Adeje en la economía insular de la época, así como la singularidad de su paisaje.
Etapa moderna: siglos XIX y XX
El sistema señorial se mantuvo hasta comienzos del siglo XIX. En 1811 los señoríos jurisdiccionales fueron abolidos, incorporándose el territorio de Adeje a la administración estatal. Un año después, al amparo de la Constitución de Cádiz de 1812, se constituyó el primer Ayuntamiento constitucional del municipio.
A mediados del siglo XIX el geógrafo y estadista Pascual Madoz, en su conocido Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España, ofrecía una detallada descripción del municipio:
ADEJE: villa con ayuntamiento en la isla de Tenerife, situada al suroeste de la isla en el delicioso valle de su nombre (...). El terreno comprende las tierras más fértiles que por todo este lado de la isla se hallan, proporcionando aguas suficientes para el riego.
Durante el siglo XIX la economía local se vio influida por la introducción de nuevos cultivos destinados a los mercados exteriores, como la cochinilla. Posteriormente, ya a finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX, la introducción del cultivo del tomate y del plátano contribuyó a dinamizar la economía agrícola del municipio.
No obstante, la transformación más profunda de Adeje se produjo a partir de la segunda mitad del siglo XX. Desde finales de la década de 1960 el desarrollo del turismo en el sur de Tenerife impulsó una profunda transformación económica y social. El crecimiento de nuevas zonas urbanas vinculadas al turismo modificó progresivamente la estructura productiva del municipio, que pasó de una economía predominantemente agrícola a un modelo económico basado en los servicios.
Siglo XXI
En las primeras décadas del siglo XXI Adeje se ha consolidado como uno de los municipios más dinámicos del sur de Tenerife, tanto por su crecimiento demográfico como por el desarrollo de su actividad turística.
En reconocimiento a su trayectoria histórica y a la relevancia cultural del municipio, el Gobierno de Canarias acordó el 16 de octubre de 2007 añadir al título tradicional de Villa el de “Histórica”, denominación que subraya la importancia patrimonial y cultural de Adeje dentro del archipiélago.
De este modo, entre el antiguo menceyato guanche, la villa señorial del Antiguo Régimen y el moderno municipio turístico del siglo XXI, la historia de Adeje puede entenderse como un largo proceso de adaptación del territorio y de sus habitantes a los cambios económicos, sociales y políticos que han marcado la evolución de Tenerife a lo largo de más de cinco siglos.
Así, entre el antiguo menceyato guanche, la villa señorial del Antiguo Régimen y el moderno municipio turístico del siglo XXI, la historia de Adeje puede entenderse como un largo proceso de adaptación del territorio y de sus habitantes a los cambios económicos, políticos y sociales que han marcado la evolución de Tenerife a lo largo de más de cinco siglos.
Información geográfica
El municipio de Adeje se sitúa en el sector suroccidental de la isla de Tenerife, dentro de la provincia de Santa Cruz de Tenerife, en la Comunidad Autónoma de Canarias. Su territorio se extiende desde las cumbres del macizo central de la isla hasta la franja litoral del Atlántico, configurando un espacio geográfico caracterizado por una notable diversidad paisajística.
Con una superficie aproximada de 105,95 km², Adeje ocupa una posición relevante en el conjunto territorial de la isla, tanto por su extensión como por la variedad de ambientes naturales que alberga. El municipio limita con los términos municipales de Arona, Vilaflor de Chasna, La Orotava y Guía de Isora, formando parte de la denominada comarca del suroeste de Tenerife.
Uno de los rasgos más singulares del territorio adejero es su marcada configuración altitudinal. Desde las cumbres situadas en el entorno del Parque Nacional del Teide y del Parque Natural de la Corona Forestal, el relieve desciende de forma progresiva hacia el litoral atlántico a través de una compleja red de barrancos y laderas volcánicas. La cota máxima del municipio se alcanza en la elevación conocida como La Sombrera, a unos 2.532 metros sobre el nivel del mar, lo que convierte al término municipal en uno de los pocos de Tenerife que abarcan prácticamente todos los pisos bioclimáticos de la isla.
Este descenso altitudinal genera una notable diversidad de paisajes. En las zonas altas predominan los espacios naturales asociados a los ecosistemas de alta montaña y pinar canario, mientras que en las medianías se desarrollaron históricamente áreas agrícolas vinculadas al aprovechamiento de los recursos hídricos del valle de Adeje. Hacia el litoral, el paisaje se abre progresivamente hacia un territorio de carácter más árido, donde el clima suave y la proximidad del mar han favorecido el desarrollo de asentamientos turísticos y residenciales.
El municipio se encuentra estructurado territorialmente en diversas entidades de población que reflejan esta diversidad geográfica. El casco histórico de Adeje, situado a unos 295 metros de altitud, constituye el núcleo administrativo y tradicional del municipio. A su alrededor se distribuyen diferentes núcleos poblacionales que ocupan tanto el valle interior como las medianías y el litoral.
Entre ellos destacan Armeñime, Fañabé, Tijoco, Los Menores, Taucho o Ifonche, núcleos que conservan en gran medida el carácter rural y agrícola tradicional del municipio. En contraste, el área litoral de Costa Adeje ha experimentado desde finales del siglo XX un importante desarrollo urbano vinculado al turismo, concentrando una parte significativa de la actividad económica y de la oferta alojativa del municipio.
El territorio adejero se articula además a través de una red natural de barrancos que descienden desde las cumbres hacia el mar. Entre ellos destaca el Barranco del Infierno, uno de los espacios naturales más emblemáticos del municipio, que constituye tanto un elemento singular del paisaje como un testimonio del papel que el agua ha desempeñado históricamente en la configuración del valle y en el desarrollo agrícola del territorio.
En conjunto, la geografía de Adeje refleja la estrecha relación entre naturaleza y ocupación humana característica del sur de Tenerife. Desde los antiguos asentamientos agrícolas de las medianías hasta el moderno desarrollo turístico del litoral, el territorio municipal constituye un ejemplo de cómo el relieve volcánico, el clima atlántico y la disponibilidad de recursos hídricos han condicionado históricamente la organización del espacio y las formas de vida de sus habitantes.
Podría decirse que Adeje es, geográficamente, un municipio que se despliega en vertical: desde las cumbres volcánicas que miran al Teide hasta las playas abiertas al Atlántico, recorriendo en pocos kilómetros una diversidad de paisajes que resume, casi como un pequeño atlas, la geografía de la isla de Tenerife.
Rasgos geográficos destacados del municipio
- Superficie: 105,95 km²
- Altitud máxima: 2.532 m (La Sombrera)
- Altitud del casco: 295 m
- Gradiente territorial: cumbres – medianías – litoral
| Entidad singular |
Núcleos |
Superficie |
| Adeje (capital municipal) |
Adeje Casco
El Galeón
Las Moraditas
Las Nieves
Los Olivos
La Postura
Las Torres |
9,62 km²
|
| Armeñime |
Armeñime
Las Cancelas
Las Rosas
|
4,72 km² |
| La Caldera |
|
9,62 km²
|
| Costa Adeje |
El Beril
La Caleta
Callao Salvaje
Costa Adeje
Playa Paraíso
Playas de Fañabé
Playas del Duque
El Puertito
San Eugenio
Sueño Azul
Torviscas |
12,96 km² |
| Fañabé |
Fañabé
Miraverde |
7 km² |
|
Ifonche y Benítez
|
|
12,8 km² |
| Los Menores |
Los Menores
La Quinta
Taucho |
28 km² |
| Tijoco |
La Concepción
Marazul
Tijoco Alto
Tijoco Bajo |
26,62 km² |
| |
TOTAL
|
105,95 km²
|
Medio Natural, flora y fauna
El término municipal de Adeje presenta una notable diversidad de ecosistemas derivada de su marcada amplitud altitudinal, que se extiende desde las cumbres volcánicas del macizo central de Tenerife hasta el litoral atlántico del suroeste de la isla. Esta diversidad geográfica se traduce en la presencia de distintos ambientes naturales que albergan una rica variedad de especies vegetales y animales.
En las zonas de mayor altitud, dentro de los espacios naturales asociados al Parque Nacional del Teide y al Parque Natural de la Corona Forestal, predominan los ecosistemas de alta montaña caracterizados por la presencia del pinar canario (Pinus canariensis) y de diversas especies de flora endémica adaptadas a las condiciones volcánicas y climáticas de la isla. Estos espacios naturales constituyen áreas de gran valor ecológico que desempeñan un papel fundamental en la conservación de la biodiversidad insular.
En las medianías del municipio se desarrollan paisajes agrícolas tradicionales donde conviven especies vegetales cultivadas con elementos de vegetación natural propios de las zonas secas del sur de Tenerife, incluyendo matorrales xerófilos adaptados a condiciones de escasa precipitación.
El litoral de Adeje presenta también una gran riqueza natural. Las zonas costeras, caracterizadas por acantilados volcánicos, pequeñas calas y playas, albergan comunidades vegetales adaptadas al ambiente salino y a la aridez del clima costero.
Especial relevancia adquiere el medio marino que baña las costas del municipio. Las aguas del suroeste de Tenerife forman parte de uno de los espacios marinos más singulares del archipiélago canario, caracterizado por la presencia de una notable diversidad de especies.
Entre los elementos más destacados de la fauna marina se encuentran diversas especies de cetáceos, como el calderón tropical (Globicephala macrorhynchus) y el delfín mular (Tursiops truncatus), cuya presencia estable en estas aguas ha convertido la zona en uno de los principales espacios de observación de cetáceos de Europa.
Junto a estos mamíferos marinos, el ecosistema litoral alberga también una gran variedad de peces, invertebrados y comunidades de fondos marinos que forman parte del rico patrimonio natural del archipiélago. Este entorno marino constituye un elemento de gran valor ecológico y científico, además de representar un importante recurso para el desarrollo de actividades turísticas vinculadas al conocimiento y la conservación del medio natural.
La conservación de estos ecosistemas forma parte de las políticas de sostenibilidad impulsadas por las administraciones públicas, orientadas a garantizar la protección del patrimonio natural y a promover un modelo de desarrollo compatible con la preservación de los recursos ambientales.
Información social
El municipio de Adeje presenta una estructura social caracterizada por su dinamismo demográfico y por una notable diversidad cultural, resultado del desarrollo económico experimentado por el sur de Tenerife en las últimas décadas.
Fuente: Instituto Canario de Estadística ISTAC.
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Según los datos publicados por el Instituto Canario de Estadística y el padrón municipal, la población de Adeje ha pasado de poco más de 14.000 habitantes a comienzos del siglo XXI a superar los 50.000 residentes en la actualidad, situándose entre los municipios con mayor crecimiento demográfico del archipiélago canario.
Este crecimiento ha ido acompañado de una importante diversidad de procedencias. Una parte significativa de la población residente procede de otros países europeos y latinoamericanos, lo que ha configurado una comunidad plural y multicultural que constituye uno de los rasgos sociales distintivos del municipio.
En este contexto, el Ayuntamiento de Adeje desarrolla políticas públicas orientadas a favorecer la cohesión social, la integración y la mejora de la calidad de vida de la ciudadanía, mediante una amplia red de servicios municipales que abarca ámbitos como la educación, la atención social, el deporte, la cultura y la participación ciudadana.
Podría decirse que Adeje es hoy una pequeña ciudad atlántica donde conviven acentos diversos y trayectorias vitales distintas, pero donde todos comparten un mismo espacio común: el territorio municipal y la voluntad de construir comunidad.
Evolución de la población de Adeje
Serie aproximada basada en padrón municipal (INE/ISTAC).
| Año |
Habitantes
|
|
2000
|
14.007
|
|
2011
|
45.134
|
|
2015
|
45.405
|
|
2018
|
47.280
|
|
2020
|
49.030
|
|
2022
|
49.270
|
|
2024
|
50.549
|
El crecimiento demográfico del municipio ha sido uno de los más intensos de Canarias, pasando de poco más de 14.000 habitantes en el año 2000 a más de 50.000 en la actualidad, lo que supone un incremento superior al 250 % en apenas dos décadas.

Fuente: Instituto Canario de Estadística ISTAC

Fuente: Instituto Canario de Estadística ISTAC

Información económica
La estructura económica del municipio de Adeje ha experimentado una profunda transformación a lo largo de las últimas décadas, pasando de una economía tradicional basada en la agricultura a un modelo económico fuertemente vinculado al sector turístico y a los servicios asociados.
La principal actividad económica del municipio es actualmente el turismo, especialmente concentrado en la zona de Costa Adeje, uno de los destinos turísticos más consolidados del archipiélago canario. Este desarrollo turístico ha impulsado la creación de infraestructuras hoteleras, equipamientos comerciales, servicios de restauración y actividades complementarias vinculadas al ocio y al tiempo libre.
La actividad turística se ha convertido en el principal motor económico del municipio, generando empleo directo e indirecto y favoreciendo la diversificación del tejido empresarial local. Junto a este sector, mantienen su presencia otras actividades económicas como el comercio, la construcción, los servicios personales y determinadas explotaciones agrícolas situadas en las medianías del municipio.
La evolución económica de Adeje refleja, en este sentido, la transición experimentada por buena parte del territorio insular, donde el turismo ha actuado como elemento dinamizador del desarrollo económico y social. No obstante, el municipio continúa promoviendo iniciativas orientadas a la sostenibilidad del modelo económico, fomentando la innovación, la diversificación de actividades y la mejora de la competitividad del destino turístico.
En este contexto, el Ayuntamiento impulsa políticas públicas destinadas a reforzar la sostenibilidad territorial, promover la innovación empresarial y mejorar la calidad de los servicios asociados al turismo, consolidando así el papel de Adeje como uno de los principales polos económicos del sur de Tenerife.
Principales sectores económicos
Turismo y hostelería 55%
Comercio y servicios 25 %
Construcción 12%
Agricultura 8%
La economía de Adeje está claramente orientada al sector servicios vinculado al turismo.
Información cultural
La vida cultural del municipio de Adeje constituye uno de los elementos fundamentales de su identidad colectiva. Su patrimonio histórico y cultural refleja la evolución del territorio desde la época prehispánica hasta la actualidad, integrando tradiciones locales, manifestaciones religiosas y expresiones culturales contemporáneas.
Entre los elementos patrimoniales más relevantes del municipio destacan la Casa Fuerte de Adeje, la iglesia de Santa Úrsula, diversas ermitas tradicionales y diferentes manifestaciones de arquitectura histórica vinculadas al pasado agrícola del municipio.
Junto a este patrimonio material, Adeje mantiene vivas numerosas tradiciones festivas y culturales que forman parte del patrimonio inmaterial de la comunidad. Las fiestas patronales, las celebraciones, las manifestaciones del folclore canario y los eventos culturales organizados a lo largo del año constituyen espacios de encuentro y convivencia que refuerzan la identidad cultural del municipio.
El desarrollo turístico del territorio ha contribuido asimismo a ampliar la oferta cultural, incorporando nuevas iniciativas artísticas, musicales y escénicas que conviven con las tradiciones locales.
Porque, en definitiva, la cultura de un municipio no se limita a los edificios que conserva ni a las fiestas que celebra, sino también a la memoria compartida de quienes lo habitan y a esa conversación silenciosa entre el pasado y el presente que mantiene viva la identidad de un lugar.
DOCX ODT
Fuente: Instituto Canario de Estadística ISTAC.